Cirugia en cataratas

¿En qué consiste la cirugía de cataratas? 3 tipos de procedimiento

Como ya hemos explicado varias veces, el tratamiento más efectivo para las cataratas es la intervención por medio de cirugía. Recordemos que unos ojos con cataratas presentan una opacidad en el cristalino; la cirugía de cataratas busca remediar esta condición al reemplazar este lente natural opaco por otro artificial transparente, vía quirúrgica.

La cirugía de cataratas es un procedimiento ambulatorio que no toma más de media hora. A través de una microincisión (2 mm), el oftalmólogo podrá hacer que el paciente recobre la vista en el ojo afectado; es decir, luego de la cirugía, el paciente no tendrá que estar hospitalizado y podrá recuperarse en casa.

Cuando se presentan cataratas en los dos ojos, se recomienda que haya dos intervenciones con 1 o 2 semanas de diferencia para que el paciente pueda recuperarse tranquilamente; no obstante, se está implementando casos en que se intervienen los dos ojos, aunque esta decisión dependerá de la complejidad de las cataratas y de las recomendaciones médicas.

Tipos de procedimiento en la cirugía de cataratas

Existen tres tipos de procedimientos para intervenir las cataratas. A continuación, veamos en qué consiste cada uno:

  1. Cirugia láser. Este procedimiento utiliza una máquina con tecnología láser que hace las incisiones por donde se pondrá el lente. El láser va a permitir que la catarata se ablande y pueda extraerse.

Una de las ventajas más importantes de este procedimiento es que la recuperación es más rápida para el paciente que cuando se utiliza el bisturí.

  1. Facoemulsificación. El oftalmólogo utiliza un instrumento que emite ondas sonoras. Estas ondas disuelven la catarata; posteriormente, los pequeños pedazos de la catarata se succionan antes de reemplazarla por el lente intraocular. En manos de un buen cirujano no hay diferencias de resultado visual entre una cirugía laser y la facoemulsificación.
  1. Extracción extracapsular. Es el procedimiento que deja una incisión más grande de los tres. En este, el oftalmólogo extrae la catarata a través de maniobras de presión y contrapresión. Esta técnica todavía se utiliza en cataratas muy duras. En esta técnica, el cirujano coloca 5 puntos para cerrar la herida (en las dos primeras técnicas no se ponen puntos.)

Cirugía de cataratas: antes, durante y después

La cirugía de cataratas, al ser una intervención ambulatoria, no suele tener grandes complicaciones, ni extremadas restricciones previas. Como se ha dicho, tiene una duración menor a una hora y, en la mayoría de los casos, toma un mes la recuperación total.

Algunos días previos, el médico tratante determinará qué tipo de lente intraocular requiere cada paciente. Para ello, va a realizar una ecografía en la que podrá determinar el tamaño del ojo y su forma.

El día de la cirugía, se dilatará la pupila del ojo. La anestesia será local y, en algunos casos, para tranquilidad del paciente, se le dará un sedante para disminuir la sensación de temor.

Ya en la cirugía de catarata, el paciente estará despierto ─aunque sedado─ cuando el médico retire el cristalino opaco. Luego, se introducirá el lente intraocular que se haya escogido según el estilo de vida y necesidades del paciente.

Luego de la cirugía, el paciente puede tener visión borrosa. Esto podría durar hasta que el ojo sane completamente. Algunos de los riesgos van desde la hinchazón hasta la infección; sin embargo, los casos son muy pocos.

Es posible que el paciente, luego de la cirugía de cataratas, vea los colores más brillantes o que se modifiquen la percepción de los colores. Esto es normal, mientras el paciente se acostumbra a su nuevo lente.

Se recomienda una cita posoperatoria al día siguiente y seguimientos semanales hasta que haya completa sanidad.

Es importante que el paciente sea riguroso con sus citas de control, medicamentos que el médico le recete y tener cuidado en su vida cotidiana.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Abrir chat